Gitanilla de Catalá-Roca Arturo, el patriarca de los gitanos, comprobó que aquellos campos baldíos eran idóneos para el asentamiento de su gente. Encontró algunos contenedores que, en su día, transportaron mercancías, con lo cual tuvieron resuelto el tema de la vivienda. Había organizado a su familia, basándose en normas no escritas, pero sí trasmitidas secularmente. Satisfecho con el resultado , golpeó el suelo con su bastón, girándose cara al río. No lejos de allí, una media estructura erguida hacía gala de su decadencia. La actividad desplegada por unas máquinas llamó la atención de Arturo. Hacia él caminaban unos hombres envueltos en chalecos amarillos y amparados con cascos. Uno de ellos llevó la voz cantante, diciéndole que ya se había empezado a nivelar el terreno para la ampliación de la fábrica de celulosa. Por lo tanto habían de marchar. Tenemos que levantar nuestras pertenencias -anunció a voz en grito a su gente- empezad a recoger.....